El recorrido por la zona de los Alpes Japoneses empezaba a tocar a su fin. Comenzamos el día con una visita al Hida Kokubun-ji, el santuario más antiguo de la zona de Takayama que casualmente teníamos en frente del alojamiento.
Estaba chulo aunque no tenía nada especial que lo diferenciara de otros salvo tal vez su antigüedad y su tranquilidad. Tras un inicio espiritual vía moneda de cinco yen, fuimos a la estación de tren para dejar las maletas en las consignas y comprar el billete a Matsumoto. De hecho existía la posibilidad de coger el tren de la JR Pass, sin embargo perdíamos mucho tiempo; un autobús que llevaba directamente a Matsumoto en la mitad de tiempo era nuestra mejor opción por 3190 JPY cada uno.
Desde ahí empezamos a caminar con la intención de visitar uno de los dos mercados matutinos de la ciudad a ver si veíamos algo que picotear y así desayunar. Por el camino nos encontramos un pequeño onsen de pies en una parada de autobús. ¡Esto es nivel!






