Hace un par de fines de semana volví a subir a Asturias y aproveché para seguir descubriendo nuevos rincones que no conocía de este paraíso natural. Esta vez con móvil en mano me acerqué a dos tesoros prerrománicos que tenemos en la ladera del Monte Naranco.
Os hablo de Santa María del Naranco, un antiguo palacete que se cree que originariamente servía como sala del trono aunque con el tiempo acabó convirtiéndose en inglesia; y San Miguel de Lillo. Ambas pertenecían a un conjunto que fue mandado construir por el rey Ramiro I de Asturias.
Ambas iglesias se pueden visitar por 3€, un precio bastante interesante con el que se incluye la visita guiada a ambos edificios. No se puede entrar de otra forma.





